Pedro no tuvo piedad, no podía esperar más por su dinero...sería una falacia darle 24 horas para que consiguiera el dinero porque sabía que no lo conseguiría ni en una semana a menos que robará un banco o algo por el estilo. Una extraña sensación que le recorría el cuerpo cada que iba a "liquidar" alguna cuenta vieja y no quiso contenerse más...sacó el arma de su bolsillo era una .40 sostuvo el gatillo y luego de algunos balbuceos del otro muchacho lo soltó no deseaba escucharlo más gritando y suplicándole a sus socios : "No quiero morir, por favor, se los ruego, por favor, juro que les pagaré pero por favor no me .." fue justo en ese momento cuando Pedro se desesperó más y la bala llegó hasta la cabeza de aquél muchacho arrepentido por los errores de su vida que ahora estaba pagando muy caro.
Los cuatro malos hombres salieron del lugar como si nada, unos verdaderos sociopatas, sin sentimientos, sin dolor, sin amor, sin remordimientos... habían nacido solo para matar.
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